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Memorias de Viña del Mar, según Camila Fuenzalida

La plataforma necesaria para iniciar una carrera solista y potenciar el trabajo con La Poca Vergüenza son los 2 objetivos inmediatos trazados por Camila Fuenzalida tras ganar la Competencia Folclórica de Viña del Mar 2017 junto a Trifussa, agrupación con la que obtuvo el máximo galardón.

Pero más allá de los planes inmediatos de la profesora de canto de la EAM, a la hora del análisis Camila compartió algunas reflexiones sobre su paso por la Quinta Vergara, partiendo por confesar que no esperaba ganar la competencia con la canción “Carnavalito de la Esperanza”: “De verdad que no lo esperaba, pero de lo que sí tenía harta fe es que no nos íbamos del festival con las manos vacías”.

Otra reflexión: Más que quedarse con el primer lugar, el reconocimiento que sí anhelaba era el premio al mejor intérprete, reconocimiento que a la postre obtuvo Perú con “Baila mi festejo”. “Lo que me dolió un poquito es que me hubiese encantado ganarme el premio al Mejor Intérprete”, porque ese era mi premio. Yo no tengo Gaviota porque el reconocimiento fue para la canción”.

Una tercera reflexión: Después de la primera noche y habiendo visto y escuchado a las canciones participantes, a Camila Fuenzalida le llamó la atención las bajas calificaciones que puso el jurado a los temas en competencia. “La primera noche salieron 3 países en competencia que tuvieron notas súper bajas y esa primera noche fue como, ‘a ver, aquí hay 2 cosas, o tenemos posibilidad o nos vamos para la casa y nosotros obtuvimos un 6′. Eso fue increíble, pero no estábamos seguros”, recuerda la profesora de EAM.

Camila en solitario

Desde el punto de vista artístico, ganar Viña del Mar no representó un cambio relevante en la vida musical de Camila Fuenzalida, básicamente porque tampoco con Trifussa el objetivo era ese, pese a tener un par de temas montados. El primer desafío post festival es desarrollar su carrera solista. “Yo estoy preparándome, quiero grabar un disco, quiero hacer algo sola y si me puedo colgar de esa gotita que significó ganar la Gaviota, me voy a colgar. Si eso me da un plus, que bueno, y si no me lo da, bueno también”.

Herramientas para iniciar una aventura en solitario hay. Como antecedente existe un monólogo teatral que Camila Fuenzalida desarrolló en el pasado. Por lo mismo, el desafío más inmediato es tomar clases de teatro, “pero tampoco se trata de dejar botado mi trabajo con La Poca Vergüenza, porque ellos son mi banda y los amo con mi vida y Trifussa, si podemos hacer algo más adelante, bienvenido sea”, señala.

Un par de reflexiones para el final. La convivencia surgida entre los participantes de la competencia folclórica es uno de los puntos que destaca Camila Fuenzalida. Siempre hubo apoyo entre todos en todo momento y nunca una rivalidad mal entendida. Sin embargo, pese a los 58 años del certamen, Viña del Mar dejó de ser un evento de la canción y más bien apunta al show televisivo, algo muy distinto a lo que ocurre con la competencia del festival de Olmué, por ejemplo. “Hay que volver a trabajar la competencia. Viene gente de tantos países tan importantes que hay que volver a darle un sentido y que sea un ‘Festival de la Canción’, de lo contrario pasa lo que tenemos hoy, un festival de los artistas”, concluye.